Menorca, un paraíso mediterráneo para observar aves

La variedad de hábitats de Menorca (Islas Baleares), su posición entre Europa y África y la posibilidad de observar más de 200 especies convierten esta isla en un escenario atractivo para el birdwatching. La experiencia cobra especial interés durante la primavera y el otoño, cuando las aves migratorias se suman a las especies sedentarias y se pueden recorrer humedales, bosques, barrancos, zonas agrícolas y paisajes costeros con los prismáticos como compañeros de viaje. Cada hábitat ofrece una escena ornitológica diferente. En los bosques y zonas de matorral pueden aparecer milanos reales; las zonas húmedas reúnen ánades reales y garcetas y los espacios agrícolas son terreno de perdices y codornices, mientras que los barrancos son áreas óptimas para buscar halcones peregrinos y cernícalos. Junto al mar, el protagonismo pasa al águila pescadora, el cormorán moñudo, la gaviota de Audouin o la pardela balear, una especie endémica de las Islas Baleares que añade singularidad a esta experiencia. El alimoche completa el repertorio de rapaces que puede contemplarse en la isla. La primavera y el otoño amplían todavía más ese repertorio. La situación de Menorca en las rutas migratorias del Mediterráneo convierte la isla en lugar de paso y descanso para miles de aves. Durante la primavera pueden observarse especies que regresan desde regiones africanas y se dirigen hacia las zonas de cría del norte de Europa; en otoño, el viaje se realiza en sentido inverso. El principal referente es el Parque Natural de s’Albufera des Grau, núcleo ecológico de la Reserva de la Biosfera de Menorca. Este espacio protegido supera las 5.000 hectáreas e integra una laguna de dos kilómetros de longitud, amplias zonas del litoral, un islote y fincas donde continúan desarrollándose actividades agrarias tradicionales. En puntos habilitados pueden observarse aves como el cormorán, la garza o el águila pescadora.

El Parque Natural de s’Albufera des Grau (Menorca), uno de los enclaves más valiosos de la isla, cuenta con una serie de miradores estratégicamente situados para fotografiar aves
El Parque Natural de s’Albufera des Grau (Menorca), uno de los enclaves más valiosos de la isla, cuenta con una serie de miradores estratégicamente situados para fotografiar aves

La experiencia no se limita a la albufera. Son Bou, Mongofre y Addaia, La Vall, el Cabo de Cavalleria y el barranco de Algendar forman parte, junto a s’Albufera des Grau, de los seis itinerarios recogidos en la guía ornitológica de Menorca. Todas las propuestas presentan distancias y duraciones diferentes, y combinan recorridos a pie con desplazamientos en coche, lo que abre varias posibilidades para adentrarse en los paisajes naturales de la isla. El Centro de Recepción Rodríguez Femenías ofrece visitas guiadas para profundizar en la biodiversidad del parque y conocer un entorno donde conviven lagunas, bosques, playas vírgenes, terrenos agrícolas, construcciones megalíticas y yacimientos romanos. También existen empresas especializadas que acompañan las salidas de birdwatching, mientras los itinerarios y materiales disponibles permiten plantear recorridos de manera autónoma. La observación exige, sobre todo, discreción. Guardar silencio y evitar molestias a las aves forma parte de una experiencia donde unos prismáticos o un telescopio ayudan a apreciar mejor cada avistamiento. Ubicación Menorca, isla del archipiélago balear, se encuentra en el Mediterráneo, al este de Mallorca. Su principal acceso aéreo es el Aeropuerto de Menorca, a unos 4,5 kilómetros de Mahón. El puerto de Mahón y el puerto exterior de Ciutadella, en Son Blanc, canalizan conexiones marítimas de pasajeros.