Vendimia: España celebra el vino de la viña hasta la copa

Con la llegada de septiembre, la vendimia transforma los paisajes del vino en una invitación a viajar por una España interior que celebra la tierra, el oficio y la cultura popular. Entre los viñedos, bodegas, pisadas de uva, catas, mercados, música y gastronomía, el enoturismo encuentra en esta temporada un momento capaz de unir tradición, territorio y experiencias vinculadas al vino desde el campo hasta la copa. España es uno de los grandes referentes vitivinícolas del mundo: ocupa el primer lugar en superficie de viñedo y se mantiene como tercer productor mundial, por detrás de Italia y Francia. Sobre esa base crece una forma de viajar estrechamente ligada a los destinos de interior, donde las Rutas del Vino de España mantienen actividad todo el año y ganan un atractivo especial entre septiembre y octubre, cuando la recolección marca el pulso entre las comarcas de la geografía española. No se trata solo de visitar bodegas o museos, sino de recorrer pueblos, paisajes, productos locales, fiestas, oficios y relatos que explican por qué el vino ocupa un lugar tan profundo en la identidad española. En 2024, últimos datos oficiales disponibles, más de 3 millones de personas visitaron las bodegas y museos asociados a estos recorridos, con un impacto económico superior a los 112 millones de euros, una muestra de cómo el enoturismo se ha consolidado como motor turístico, cultural y económico para numerosos destinos. La vendimia es el instante en que las viñas entregan sus frutos para iniciar la elaboración del vino, pero también un ritual colectivo que marca el ritmo de pueblos y ciudades. Puede realizarse de forma manual, como gesto tradicional y selectivo; mecanizada, idónea para las grandes extensiones; o nocturna, cuando se busca preservar la frescura de la uva. Más tarde, los Consejos Reguladores de las Denominaciones de Origen supervisan la calidad de unos vinos definidos por el clima, la tierra y la tradición.

El pisado de uvas es una técnica ancestral de elaboración de vino que consiste en exprimir los racimos con los pies descalzos en un lagar. Aunque hoy en día el sector está automatizado, muchas bodegas lo mantienen como experiencia festiva y turística durante la época de vendimia
El pisado de uvas es una técnica ancestral de elaboración de vino que consiste en exprimir los racimos con los pies descalzos en un lagar. Aunque hoy en día el sector está automatizado, muchas bodegas lo mantienen como experiencia festiva y turística durante la época de vendimia

Durante estos días, el folclore asociado a los viñedos vuelve a ocupar calles y plazas con fuentes de vino, pasacalles, mercados, pisadas de uva, catas del primer mosto, música y productos locales. Este viaje permite iniciarse en la enología participando en la recogida, entrando en bodegas, conversando con quienes trabajan en la tierra y recorriendo paisajes que han hecho del vino una seña de identidad compartida. Este mapa se vive de forma distinta según el enclave. En Jerez de la Frontera, las Fiestas de la Vendimia comienzan el 29 de agosto y se extienden hasta el 13 de septiembre, con un programa en el que el vino se cruza con el caballo, el flamenco y la cultura popular. La ciudad reúne la pisada de la uva, visitas a bodegas, degustaciones, música, espectáculos ecuestres, gastronomía y mercado. También en Andalucía, Montilla-Moriles incorpora las catas flamencas en los oficios tradicionales, mientras Mollina une vino, literatura, pregón, la poesía y las carreras de cintas a caballo.   En Rioja Alavesa, Kripan acoge el 13 de septiembre la XXXI Fiesta de la Vendimia de Rioja Alavesa, una cita que resume el carácter cambiante de la comarca: cada edición mantiene el viñedo como raíz común, pero muestra un paisaje, un municipio y una forma distinta de celebrar. Danzas, el primer mosto, catas, artesanía, pelota, música y productos agrarios componen una jornada pensada para vivir el vino como identidad compartida. 

La Fiesta de la Vendimia de Rioja Alavesa muestra los municipios de la región, sus paisajes y su diversidad vitivinícola

Logroño convierte San Mateo y la Vendimia Riojana, entre el 19 y el 25 de septiembre, en una celebración urbana de la cosecha, con pregón, chupinazo, peñas, zurracapote, casas regionales, carrozas y la ofrenda del primer mosto a la Virgen de Valvanera. En Aranda de Duero, la Ribera del Duero toma cada año la Plaza Mayor y el casco histórico con mercados dedicados al vino, wine bars, talleres, maridajes, bodegas y conciertos que refuerzan una denominación profundamente ligada a su territorio. En Requena, Ciudad Española del Vino 2026, el calendario enoturístico amplía ese mapa con una propuesta donde historia, cava, D.O. Utiel-Requena, aldeas, viñedos y el Parque Natural de las Hoces del Cabriel construyen una experiencia de interior con vocación de permanencia. Allí, como en cada destino de vendimia, el vino no se contempla solo como producto, sino como una forma de leer el paisaje y de entender la vida que lo sostiene. 

El municipio de Requena ofrece un amplio de abanico de experiencias enológicas, con visitas a viñedos y bodegas, catas de vinos con D.O. Utiel-Requena y mucho más
El municipio de Requena ofrece un amplio de abanico de experiencias enológicas, con visitas a viñedos y bodegas, catas de vinos con D.O. Utiel-Requena y mucho más © Visit Valencia

La vendimia deja de ser una fecha del calendario para convertirse en una invitación a viajar con calma. Entre septiembre y octubre, las rutas del vino proponen una España sensorial, arraigada y hospitalaria, donde cada copa guarda algo del lugar que la hizo posible.