La magia de la pizarra: viaje a los pueblos negros de Guadalajara

Un recorrido por Umbralejo, Valverde de los Arroyos, Campillo de Ranas, La Vereda y Roblelacasa

A poco más de hora y media de Madrid, en las estribaciones de la Sierra de Ayllón, los pueblos negros de Guadalajara ofrecen una escapada a un mundo que parece detenido en el tiempo. Construidos íntegramente en pizarra, son pequeños núcleos rurales que brillan con una identidad única. Su arquitectura, sobria y armónica, se integra en el paisaje montañoso y revela una España secreta donde la historia, la autenticidad y la serenidad permanecen intactas. Umbralejo. En el valle del río Sorbe se esconde un pueblo que renació después de décadas de abandono gracias al Programa de Recuperación y Utilización Educativa de Pueblos Abandonados (PRUEPA). Sus calles empedradas conservan la traza de la época medieval original y albergan una casa-museo que resume siglos de vida rural. Abierto al público durante todo el año, este enclave ofrece una experiencia educativa y cultural única, rodeado de silencio y de la belleza natural de la sierra. Valverde de los Arroyos. A los pies del pico Ocejón, Valverde de los Arroyos es el más célebre de los pueblos negros. Su plaza Mayor y la iglesia de San Ildefonso, ambas construidas en pizarra, conforman el corazón de una localidad que parece suspendida en el tiempo. El Museo Etnográfico permite conocer su pasado agrícola y ganadero, mientras que la cercana cascada de las Chorreras de Despeñalagua añade el toque natural perfecto a esta ruta.

Ubicado en la falda del pico Ocejón, Valverde de los Arroyos es un enclave de la ruta de los pueblos negros de Guadalajara
Ubicado en la falda del pico Ocejón, Valverde de los Arroyos es un enclave de la ruta de los pueblos negros de Guadalajara © Shutterstock

Campillo de Ranas. Considerado el alma de la arquitectura negra, esta localidad conserva un trazado repleto de calles irregulares y fachadas oscuras que evocan a otros siglos. Desde su mirador de la Fuente de las Ranas, las vistas al atardecer son inigualables. El municipio, pionero en la celebración de bodas igualitarias, combina autenticidad y modernidad en un entorno de alto valor natural, punto de partida de numerosas rutas de senderismo hacia el Ocejón. La Vereda. Deshabitada desde los años cincuenta y recuperada por la Asociación Cultural Hijos de La Vereda, esta aldea es un ejemplo admirable de la conservación de patrimonio. Entre sus joyas destacan la iglesia de la Inmaculada Concepción y su museo etnográfico. Los alrededores invitan a continuar el viaje hacia el embalse de El Vado, las cascadas del Aljibe o el monasterio cisterciense de Bonaval, todos ellos escenarios de una belleza serena y casi intacta. Roblelacasa. En la vertiente sur de la Sierra de Ayllón, Roblelacasa mantiene viva la esencia de la arquitectura negra. Sus casas, unidas por estrechas callejuelas, se integran perfectamente en un paisaje de jaras y montes. Muy cerca, la cascada del Aljibe y la ruta del cañón del Jaramilla completan una experiencia de naturaleza y autenticidad. Es el cierre perfecto para una ruta que revela una de las facetas más puras y sorprendentes de la España rural.

Las casas de Roblelacasa se integran en un paisaje de montes y jaras en la Sierra de Ayllón
Las casas de Roblelacasa se integran en un paisaje de montes y jaras en la Sierra de Ayllón © Shutterstock

UbicaciónGuadalajara se localiza en el centro de España, dentro de la comunidad autónoma de Castilla-La Mancha. Limita al norte con Soria y Segovia y al oeste con Madrid, a unos 60 kilómetros de distancia. Está conectada por la autovía A-2 y por la línea ferroviaria Madrid-Barcelona, con acceso próximo desde el aeropuerto de Adolfo Suárez Madrid-Barajas.