Girona sobre dos ruedas: naturaleza, cultura y paisajes
Un territorio mediterráneo preparado para ser descubierto pedaleando en cualquier estación
Girona se revela como uno de los territorios cicloturistas más atractivos del país, un escenario donde convergen bosques volcánicos, llanuras abiertas, pueblos de corte medieval y recorridos diseñados para disfrutar el paisaje, pedaleando incluso durante los días más fríos del año. La Costa Brava y el Pirineo de Girona forman un mosaico natural y cultural que invita a recorrerlo sin prisa, ya sea en escapadas intensas de fin de semana o en experiencias cargadas de autenticidad. El territorio despliega una red ciclista diversa que permite adentrarse en paisajes cambiantes y descubrir, a cada tramo, la esencia más tranquila de Cataluña. Entre sus itinerarios más destacados aparece la Vía Verde de la Garrotxa, un recorrido que une Olot con Girona siguiendo antiguos trazados ferroviarios. Este sendero se convierte en un corredor natural donde se suceden bosques, municipios tranquilos y un entorno volcánico que envuelve al visitante en una atmósfera pausada. Las escapadas de fin de semana que se asocian a esta ruta permiten sumergirse en un paisaje que combina tradición, naturaleza y un ritmo lento ideal para desconectar.

Este viaje continúa en la tierra de Salvador Dalí, donde la bicicleta permite recorrer diferentes escenarios que marcaron la obra del artista. Los viñedos del Empordà, sus llanuras abiertas, pueblos medievales y rincones cercanos al mar componen una experiencia que fusiona arte, paisaje y gastronomía, con propuestas únicas que añaden visitas culturales y cenas temáticas. El Empordà ofrece otro itinerario original para quienes buscan pedalear sin prisas entre campos agrícolas, caminos rurales y municipios que conservan un carácter íntimo. La salida y llegada en Madremanya sitúan al cicloturista en un territorio que destaca por su accesibilidad, adecuado para descubrir en bicicleta eléctrica, gravel o carretera. Allí, los mosaicos agrícolas y la proximidad del Mediterráneo generan un ambiente idóneo para escapadas suaves en cualquier época del año. Para experiencias de medio día, Girona ofrece actividades que amplían el espectro del cicloturismo. El enoturismo en la Denominación de Origen del Empordà permite conocer las bodegas más representativas y degustar productos locales, mientras que la burricleta propone una forma singular de recorrer pueblos medievales con una estética rural que refuerza la sensación de autenticidad. La visita en bicicleta a Fageda d’en Jordà añade un componente único, con escenarios de cuento y rutas accesibles que invitan a disfrutar de un paisaje volcánico. La Red de Ecovías, que incluyen las Vías Verdes y el circuito Pirinexus, completa un territorio preparado para pedalear los 365 días del año. Girona se consolida así como un destino cicloturista versátil, donde cada ruta ofrece una forma genuina de experimentar la relación entre naturaleza, cultura y deporte.
Ubicación
La Costa Brava y el Pirineo de Girona, en el nordeste de España dentro de Cataluña, se conectan mediante la AP–7 y la C–32, así como por el Aeropuerto Girona–Costa Brava. Disponen de servicios ferroviarios en Girona (AVE y trenes de larga distancia) y de puertos marítimos en Roses, Palamós y Sant Feliu de Guíxols.