Destinos españoles urbanos que conquistan al viajero veggie

Una ruta por las ciudades más inspiradoras para foodies conscientes

España se ha convertido en un destino imprescindible para aquellos que andan en búsqueda de experiencias gastronómicas basadas en vegetales, con ciudades que reinterpretan su tradición culinaria para abrazar una cocina mucho más consciente y creativa, capaz de seducir a viajeros de todo el mundo. Según un análisis que ha sido elaborado por Holidu, surge una ruta que revela cómo diez urbes españolas construyen un mapa diverso y estimulante donde la sostenibilidad, la innovación y el sabor avanzan en perfecta sintonía. De norte a sur, la escena veggie del país dibuja un itinerario que conecta tradición, sensibilidad contemporánea y compromiso creciente con ofertas responsables. El viaje comienza en Santiago de Compostela, que encabeza el ranking con la mayor proporción de restaurantes por habitante. Sus cuatro espacios vegetarianos y cuatro veganos se integran en un casco histórico repleto de vida, donde se reinterpretan tapas y recetas locales desde una mirada plenamente vegetal. Barcelona es el salto hacia una escala cosmopolita. Con 55 restaurantes veganos y 50 vegetarianos, la ciudad es un laboratorio culinario donde conviven influencias internacionales y sabores mediterráneos. Restaurantes como el de Teresa Carles ejemplifican esta fusión que atrae tanto a visitantes como a residentes ávidos de nuevas tendencias gastronómicas.

Papas con mojo, típicas de la cocina canaria
Papas con mojo, típicas de la cocina canaria © Turismo de Canarias

Granada despliega una propuesta que combina su herencia andalusí con la cocina plant-based. Sus diez restaurantes veganos y cuatro vegetarianos demuestran que las recetas de raíces profundas pueden renovarse sin perder esencia, mientras que Santa Cruz de Tenerife suma una oferta marcada por el producto local y el legado isleño, con ocho restaurantes veganos y cuatro vegetarianos donde la frescura es la gran protagonista. Palma de Mallorca ofrece una de las escenas más variadas, con ocho restaurantes veganos y once vegetarianos que reinterpretan el alma balear desde un enfoque lleno de matices, mientras Salamanca, con tres de cada tipo, muestra el potencial de las ciudades medianas en la evolución de la gastronomía consciente. Girona, por su parte, revela una propuesta más íntima, con tres restaurante vegetarianos, uno vegano, y una identidad culinaria sostenible y abierta a influencias globales. Segovia y Toledo demuestran que, incluso las ciudades con mayor peso histórico, pueden encontrar espacio para la innovación vegetal. Finalmente, Alicante cierra el recorrido con cuatro restaurantes veganos y siete vegetarianos que sintetizan la diversidad del Mediterráneo en una gastronomía vibrante y accesible todo el año. Este mapa veggie, construido a través de datos de Happy Cow, confirma que el país avanza hacia una propuesta gastronómica que dialoga con el viajero internacional, invitándolo a descubrir ciudades en las que el sabor y la sostenibilidad forman un tándem irresistible.