Navarra, un paraíso ciclista que conquista por sus paisajes y su alma
Experiencias ciclistas únicas entre montañas, desiertos y bosques
Navarra se ha consolidado como uno de los grandes territorios ciclistas de España gracias a su combinación de paisajes extraordinarios, cultura arraigada a la bicicleta y una red de rutas que permite recorrer bosques, desiertos, montañas, embalses y pueblos medievales en un mismo viaje. Desde los Pirineos hasta las Bardenas Reales, el visitante encuentra carreteras tranquilas, pistas de grava, Vías Verdes y espacios BTT que revelan una región diversa, segura y profundamente vinculada a la vida al aire libre. Pedalear por Navarra es conocer una región que transforma cada salida en una experiencia diferente. Su geografía, marcada por su influencia atlántica y mediterránea, permite que en pocos kilómetros el paisaje cambie por completo: valles verdes, barrancos silenciosos, hayedos frondosos, viñedos milenarios o montañas que se abren hacia vistas imponentes. Para el visitante internacional, esta diversidad no solo sorprende, sino que multiplica las posibilidades del viaje, adaptándose tanto a ciclistas experimentados como a aquellos que desean recorrer la región de forma pausada. La cultura ciclista está profundamente integrada en la vida local. Aquí la bicicleta es parte de la identidad del territorio, visible en carreteras secundarias perfectamente conservadas, un respeto arraigado hacia quienes pedalean y una red de infraestructuras que facilita el viaje de principio a fin. Cinco Vías Verdes acondicionadas, decenas de rutas de gravel y de carretera, grandes itinerarios como las EuroVelo 1 y 3, la entrada jacobea por Roncesvalles y espacios naturales icónicos como la Selva de Irati o las Bardenas Reales conforman un mapa cicloturista de enorme atractivo.

El catálogo de servicios impulsado por el Club Navarra en Bici y Turismo de Navarra ha reforzado esta apuesta, conectando a agencias especializadas, alojamientos adaptados, empresas de actividades, estaciones de reparación y alquiler, restauración y presencia en las principales plataformas de navegación ciclista. El ecosistema permite planificar rutas con facilidad, elegir los perfiles de dificultad y disfrutar de una oferta profesionalizada que acompaña en todo momento al viajero. Navarra también destaca por la intensidad de sus escenarios. En el norte, rutas que parten de Burguete, Roncesvalles u Ochagavía llevan a bosques legendarios, puertos célebres y carreteras con poco tráfico. En la Zona Media, castillos, monasterios y pueblos medievales aparecen entre caminos agrícolas y ondulaciones suaves ideales para disfrutar del gravel. En el sur, las emblemáticas Bardenas Reales ofrecen uno de los territorios más singulares de la península, con pistas extensas y miradores que revelan una estética casi lunar. El viaje en bicicleta encuentra su recompensa en la cultura y la cocina navarra. Municipios que conservan siglos de historia, valles con identidad propia y producto local de prestigio –del vino a los espárragos, de los pimientos y las alcachofas– completan una experiencia que combina deporte, naturaleza y una forma pausada de conocer el territorio. Para aquellos que buscan un destino ciclista auténtico, diverso y preparado para recibir a los viajeros más exigentes, Navarra es una apuesta segura.
Ubicación
Navarra se sitúa en el norte de España, entre el País Vasco, La Rioja y Aragón, con frontera con Francia. El acceso principal por carretera se realiza a través de la AP–15 y la A–1. Cuenta con el aeropuerto de Pamplona y una conexión ferroviaria de media y larga distancia. Los puertos operativos más cercanos son Bilbao y Pasajes.