Del Atlántico a La Rioja, el vino invita a recorrer cuatro comunidades con calma
Catas privadas, velero, arte y gastronomía perfilan el enoturismo del Norte
Spain Through Its Wineries, un proyecto del Foro de Marcas Renombradas Españolas, reúne un enoturismo de lujo basado en la exclusividad, la calma y el cuidado al detalle, con bodegas de Aragón, La Rioja, Galicia y Castilla y León que invitan a vivir el vino a través de visitas privadas, catas de alta gama, terrazas panorámicas, maridajes gastronómicos, cultura, patrimonio y paisajes capaces de convertir cada ruta en una experiencia sensorial, íntima y memorable para quienes buscan autenticidad sin renunciar a la excelencia. La experiencia que proponen las bodegas del Norte no solo se sustenta en el lujo, sino en la precisión de lo bien hecho. Se manifiesta en grupos reducidos, atención personalizada, vinos singulares, espacios con carácter y una relación directa con el territorio. Cada visita permite entrar en una bodega como quien accede a un lugar reservado: con tiempo para el silencio, la conversación, la copa y el paisaje. La exclusividad aparece en salas de barricas, terrazas, jardines, palacetes y museos, pero también a bordo de un velero o alrededor de mesas donde el vino dialoga con los productos locales. En Aragón, Bodegas Aragonesas convierte Campo de Borja en una inmersión dedicada a la garnacha. “Los Secretos de la Garnacha” consta de una recepción en el Espacio Terroir Garnacha, una proyección introductoria, la visita guiada a la sala de barricas, un recorrido panorámico por los viñedos y la cata privada de tres vinos representativos, antes de un final creativo con un cóctel de Azzulo. El atractivo nace tanto de esta variedad temática como de unos viñedos centenarios y de una cultura profundamente vinculada a la tierra. La Rioja concentra experiencias de alto nivel con perfiles muy diferentes. Beronia combina una arquitectura sostenible, sus viñedos, jardines aromáticos, un bar de vinos y referencias Prestige, además de un taller gastronómico que recupera el espíritu de El Txoko. Heraclio Alfaro aporta la singularidad de un antiguo hangar de aviación, un viñedo, su bodega, los vinos elaborados con variedades autóctonas y una cata de aceite ecológico de arbequina. Marqués de Cáceres, por su parte, propone visitas por sus espacios más emblemáticos, vinos de la gama Excellens, quesos de Los Cameros y chocolates de Jeff de Bruges.
También en La Rioja, Marqués de Vargas despliega una oferta claramente privada: grandes clásicos, viñedos únicos, añadas históricas y una inmersión en tres bodegas que culmina en el Palacete Familiar. Montecillo ha transformado su trayectoria centenaria en talleres de barricas, visitas al museo, pícnics y un juego de escape, mientras Ramón Bilbao Rioja invita a catar directamente de barricas, depósitos de hormigón y fudres, descubrir vinos no disponibles en el mercado, disfrutar de maridajes en su bar de vinos y sentarse a la mesa ante menús donde el producto de proximidad acompaña una selección especial de vinos. Galicia introduce un lujo atlántico, fresco y sensorial. Mar de Frades une viñedos, salas de investigación, albariños de la colección Paisajes Atlánticos, nuevas elaboraciones, catas en la terraza, un taller de cocina gallega y una experiencia a bordo de un velero con salida desde Sanxenxo. Gargalo, en Monterrei, combina el recorrido por el viñedo y la bodega con una degustación a los pies del castillo. Por otro lado, Pazo de San Mauro propone una visita privada en el viñedo dispuesto en bancales, buganvillas y el río Miño, acompañada de una cata de albariños y un aperitivo gastronómico. La ruta gallega continúa en Terras Gauda, en O Rosal, donde los recorridos por los viñedos y la bodega se completan con vinos blancos de la D.O. Rías Baixas. En Vía Romana, en la Ribeira Sacra, las vistas sobre el cañón del Miño, los bocados típicos y las rutas literarias aportan nuevas capas al viaje. En Castilla y León, Pittacum traslada a la comarca del Bierzo una hospitalidad íntima: una casona de piedra, el paseo hasta el viñedo, la sala de barricas y tres expresiones diferentes de la mencía. De regreso a La Rioja, Vivanco eleva la dimensión cultural de la experiencia mediante el museo, el espacio de catalogación y restauración de piezas, el recorrido por el viñedo y la bodega, y el maridaje de cuatro vinos con aperitivos gastronómicos. La ruta enoturística por el Norte de España, a través de Spain Through Its Wineries, deja una colección de momentos difíciles de separar del paisaje: una cata en el viñedo, un aperitivo en un palacete, la brisa atlántica desde un velero o la penumbra de una bodega centenaria. Experiencias que permiten acercarse al vino y al territorio con calma y comprenderlo como parte de una cultura y una manera de vivir.