España, un paraíso náutico: más de 8.000 kilómetros de costa para surcar

Del Atlántico al Mediterráneo, un mosaico de enclaves donde conviven tradición marinera, deporte y naturaleza

España se ha consolidado como uno de los destinos más recomendables para el turismo náutico en toda Europa, gracias a sus más de 8.000 kilómetros de litoral, un clima estable y una red que supera los 350 puertos deportivos, con alrededor de 125.000 amarres disponibles. A lo largo de sus costas mediterránea, atlántica y cantábrica, el país articula una fusión de tradición marinera, espacios naturales protegidos y playas que permite disfrutar de la navegación, los deportes náuticos y la cultura del mar durante todo el año. Rías Baixas, Galicia. Navegar alrededor de las rías de Arousa, Pontevedra y Vigo es adentrarse en un entorno protegido por las Islas Cíes, donde la playa de Rodas y los paisajes del Parque Nacional Marítimo-Terrestre de las Islas Atlánticas de Galicia ofrecen una experiencia directa con el medio natural. Navegación y fondeo están regulados, por lo que es imprescindible obtener permiso previo.

Imagen de la playa de El Portet, una de las zonas más recomendables para navegar o para la práctica de deportes náuticos en la Costa Blanca
Imagen de la playa de El Portet, una de las zonas más recomendables para navegar o para la práctica de deportes náuticos en la Costa Blanca © Shutterstock

Costa Brava, Girona (Cataluña). Escenarios abruptos, calas como las de Pedrosa o Ferriol y cuevas marinas en zonas como Cala Pola convierten este tramo en un enclave destacado. Desde el mar se puede acceder a rincones del Parque Natural del Montgrí, las Illes Medes i el Baix Ter, muchos de ellos inaccesibles por tierra. Costa del Garraf, Barcelona. Desde los veleros pueden verse los cascos urbanos de Sitges, Cubelles o Vilanova i la Geltrú, mientras el macizo del Garraf desciende hacia el Mediterráneo. Se trata de una navegación que combina paisaje y cultura en un tramo costero de fácil reconocimiento. Costa Blanca, Alicante (Comunidad Valenciana). Playas con bandera azul, aguas claras y enclaves como la Serra Gelada o la piscina natural de Portitxol consolidan este litoral como un destino versátil para fondear y practicar actividades náuticas. Costa Cálida, Región de Murcia. Sus aguas tranquilas, playas como Cala Cortina o La Manga, y la posibilidad de combinar navegación con visitas gastronómicas en diferentes localidades que se vinculan a la pesca hacen de esta costa un punto de iniciación adecuado para familias.

Excursión en barco por Los Gigantes (Tenerife)
Excursión en barco por Los Gigantes (Tenerife) © Turismo Canarias

Costa Tropical, Granada(Andalucía). La navegación desde La Herradura hasta los acantilados de Maro-Cerro Gordo permite recorrer un litoral poco transformado, con enclaves como la Cala de la Rijana, de arena oscura, aguas limpias y una torre vigía que recuerda su pasado marítimo. Costa del Sol, Málaga. Más allá de la playa Cantarriján, destacan la playa de Maro y La Caleta, en un entorno que combina accesibilidad náutica y valores naturales. Islas Pitiusas, Islas Baleares. Enclaves como Ibiza y Formentera configuran una navegación especialmente apreciada entre abril y octubre. Playas como Ses Illetes o Cala Salada y lugares como el islote de Espalmador conforman un itinerario que se caracteriza por aguas muy transparentes. Tenerife, Islas Canarias. Vientos regulares y canales interinsulares consolidan la isla como un referente para el deporte de vela. La navegación se complementa con la posibilidad de avistar delfines y calderones, especialmente en el entorno natural de Los Gigantes.