Costa Daurada, un mosaico de experiencias para viajar con niños
Experiencias familiares que unen mar, montaña y aprendizaje en la Costa Daurada
Viajar en familia por la Costa Daurada supone adentrarse en un territorio que reúne playas serenas, pueblos costeros preparados para acoger a los más pequeños y actividades que combinan aprendizaje y diversión. Localidades como Salou, Cambrils y Vila-seca, junto con La Pineda Playa cuentan con la certificación de Destino de Turismo Familiar y acogen una amplia oferta de alojamiento, con más de 100 hoteles, campings y apartamentos que se sitúan a pocos minutos de PortAventura World y otros espacios de ocio. Las playas de arena fina y dorada, uno de los grandes atractivos del litoral, invitan a dedicar tiempo al juego, al descanso y a las actividades náuticas. A lo largo de la costa se practican windsurf, paddle surf, kayak o moto acuática, mientras que el carril bici que conecta varios municipios permite recorrer rutas sencillas y seguras. El Camino de Ronda y Parc Samà redondean un abanico de itinerarios que favorecen la actividad al aire libre. Para quienes buscan conectar con la naturaleza y vivir experiencias singulares, la Conca de Barberà propone jornadas que van desde conocer el mundo de las abejas vestidos de apicultores en el Castillo de Riudabella, hasta adentrarse en el Museo del Vidrio de Vimbodí y Poblet, o explorar el Paraje Natural de Poblet con rutas aptas para todos los públicos. La Espluga de Francolí añade propuestas de geocaching que convierten la exploración en un juego continuo. La combinación entre mar y montaña se hace especialmente visible entre L’Hospitalet de l’Infant y Mont-roig del Camp. Un recorrido en kayak hasta la cueva del Lobo Marino o una sesión de snorkel permiten observar la biodiversidad marina, mientras que el Mas Miró ofrece una actividad interactiva que acerca a los niños al universo creativo de Joan Miró a través de un recorrido por la casa y una propuesta final de construcción artística.

El territorio también invita a descubrir paisajes interiores como El Priorat, donde el visitante encuentra desde pinturas rupestres en los valles de Capçanes hasta deportes al aire libre en el embalse de los Guiamets, pasando por el Castillo de Falset o la observación del cielo nocturno en la Torre de Fontaubella. En el Baix Penedès, las aguas de Coma-ruga permiten practicar snorkel en la reserva marina de Masía Blanca, y El Vendrell complementa la visita con rutas históricas y uno de los circuitos de karts más destacados del continente. La Costa Daurada catalana se presenta como un mosaico de propuestas que transforma cada jornada en una experiencia familiar completa, diversa y memorable.