Cantabria en familia: propuestas para disfrutar de su patrimonio natural y cultural
Castillos, cuevas, pueblos de cuento y naturaleza para unas vacaciones con niños
Cantabria es un destino recomendable para aquellas familias que buscan unas vacaciones en las que combinar naturaleza, patrimonio y actividades culturales pensadas también para los más pequeños. Desde castillos medievales y pueblos de cuento hasta rutas costeras, cuevas espectaculares y centros interactivos, la región ofrece propuestas diferenciadoras para disfrutar en familia sin renunciar al contenido educativo ni al entretenimiento. Son experiencias diseñadas para que padres e hijos compartan vivencias memorables en un entorno seguro. El viaje familiar por Cantabria puede comenzar en el Castillo de Argüeso, una fortaleza situada en la comarca campurriana que ofrece visitas tematizadas y actividades estivales como talleres y conciertos. Muy cerca, en Valderredible, la iglesia rupestre Santa María de Valverde y su centro de interpretación permiten explorar de forma didáctica cómo eran los espacios excavados en roca utilizados con fines religiosos.

Siguiendo la ruta subterránea, la Cueva de El Soplao se presenta como una experiencia inolvidable para los más pequeños, no solo por sus formaciones geológicas, sino también por el acceso en tren minero. Altamira y su Neocueva completan esta travesía con talleres familiares que permiten al visitante conocer el arte rupestre sin necesidad de acceder a la cueva original. En el valle del Nansa y Peñarrubia, la Ferrería de Cades ofrece una de las pocas demostraciones en activo de un ingenio hidráulico. La visita permite comprender cómo funcionaban la maquinaria de forja y el molino, en una inmersión en la vida rural de otras épocas. Pueblos con encanto y naturaleza en libertad Mogrovejo, en el corazón de Liébana, es otro enclave atractivo para las familias. Con apenas medio centenar de habitantes, este pueblo de montaña fue uno de los escenarios de la película Heidi y mantiene ese aire de aldea de cuento. A pocos kilómetros, el Parque de la Naturaleza de Cabárceno concentra en sus 750 hectáreas animales de los cinco continentes en régimen de semilibertad. La visita puede disfrutarse en coche, en autobús, en bicicleta eléctrica o mediante recorridos guiados, incluso con acceso a recintos restringidos.

En la costa, el municipio de Comillas combina una arquitectura modernista con propuestas didácticas para niños. El Capricho de Gaudí ofrece visitas familiares que concluyen con actividades creativas en su “Gauditeca”. Más al este, en la ciudad de Santander, el Palacio de la Magdalena permite descubrir jardines y esculturas de madera en una ruta abierta a la exploración infantil. El recorrido finaliza en el Geoparque Costa Quebrada, una franja del litoral que permite realizar rutas accesibles entre formaciones geológicas únicas. Algunas propuestas incluyen trayectos guiados desde el mar, cerrando así una oferta diversa, educativa y adaptada al turismo familiar.