Ávila: patrimonio, inclusión y una muralla que se puede vivir sin barreras

La ciudad amurallada que hace del turismo accesible un modelo ejemplar y universal

Ávila se presenta ante el viajero internacional como una de las ciudades más accesibles del país, gracias a su compromiso institucional que integra la inclusión en cada rincón de su espectacular patrimonio. Su muralla, casco histórico y una red de servicios adaptados permiten disfrutar de una experiencia sensorial y cultural. El visitante encuentra espacios sin barreras, recursos específicos y una visión ejemplar que la convierten en un destino de lo más recomendable para quienes buscan autenticidad, historia y accesibilidad universal.

Ávila, Ciudad Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO, demuestra que el patrimonio histórico puede ser accesible sin renunciar a su esencia. Esta experiencia comienza en el Centro de Recepción de Visitantes, inaugurado en 2004 y convertido en un espacio clave para orientar y acompañar a los turistas con movilidad reducida, discapacidad sensorial o intelectual. Aquí se facilitan folletos y planos adaptados, un servicio gratuito de préstamo de sillas de ruedas y herramientas destinadas a enriquecer la visita, como las 10 maquetas tiflológicas que representan la muralla y cada una de sus puertas en detalle, así como proyecciones documentales y un cuadro de Santa Teresa creado con técnica Didú para ser apreciado mediante el tacto. La ciudad invita al viajero a adentrarse en su trama histórica desde Ronda Vieja, bordeando el imponente lienzo y cruzando el Jardín de San Vicente para acceder al centro a través de la Puerta del Peso de la Harina. Este acceso conduce a la Plaza de la Catedral, un espacio desde el que parten las principales calles libres de coches que articulan el corazón urbano. Reyes Católicos, Alemania o Comuneros de Castilla conforman un corredor accesible que termina en la Plaza del Mercado Chico, sede del Ayuntamiento y punto desde el que la ciudad se abre hacia plazas, palacios y rincones cargados de historia. El Paseo del Rastro, uno de los principales balcones urbanos de Ávila, permite bordear la muralla mientras se avanza sin barreras hasta la Puerta de la Santa y el convento vinculado a la figura de Santa Teresa. Esta continuidad accesible se ve reforzada con aseos públicos adaptados y con hitos culturales como el Episcopio, la Iglesia de San Pedro o el Palacio de Superunda, que forman parte de un conjunto de monumentos preparados para recibir a todos los viajeros.

Ábside románico y campanario de la Iglesia de San Pedro
Ábside románico y campanario de la Iglesia de San Pedro © Shutterstock

Uno de los grandes símbolos de la apuesta inclusiva de Ávila es el tramo accesible de la muralla, localizado en la Puerta del Puente. Mediante rampas y un elevador, permite a las personas usuarias de silla de ruedas visitar una sección del adarve y contemplar la ciudad desde las alturas. Además, este espacio tiene su propio punto de información multimedia, garantizando la autonomía y una experiencia completa. El acceso a este tramo se puede realizar desde el centro caminando o en silla de ruedas, en un autobús urbano o mediante eurotaxi, lo que facilita la visita en función de las necesidades de cada viajero. Ávila consolida así un modelo de turismo accesible que transforma la manera de descubrir una ciudad amurallada única, demostrando que la historia también puede ser plenamente inclusiva y que su patrimonio está concebido para todos.

Ubicación

Ávila se ubica en el centro de España, en la comunidad autónoma de Castilla y León. A ella se accede por las autopistas A–51 y AP–51, y por la carretera N–110. La ciudad cuenta con estación de tren de media y larga distancia. Los aeropuertos más cercanos son Madrid–Barajas Adolfo Suárez y Valladolid.