Europa demanda de los Estados Miembros de la Unión un enfoque cooperativo para/con la industria turística. Esta percepción, relativamente reciente, ha servido para avanzar hacia una abierta aproximación de la UE al sector. La reciente entrada en vigor del Tratado de Lisboa ha sentado las bases de una verdadera política europea del turismo. Así, de conformidad con el artículo 195 del Tratado Fundacional de la Unión Europea, la misma puede, en lo sucesivo:
Este nuevo marco jurídico constituye una oportunidad para realizar acciones destinadas a beneficiar al conjunto de los países de la Unión. La primera de ellas se fraguó en la conferencia de alto nivel sobre el turismo europeo, que se celebró en Madrid el 14 de abril de 2010, así como en la posterior reunión ministerial informal organizada por iniciativa de la Presidencia española del Consejo. Entonces los Ministros de Turismo de la UE apoyaron la «Declaración de Madrid», que formula una serie de recomendaciones relativas a la aplicación de una política europea del turismo consolidada, insiste en la necesidad de reforzar la competitividad sostenible de este sector y reconoce el valor añadido de la acción de la UE en favor del turismo, la cual completa positivamente la acción de los Estados miembros mediante un enfoque integrado del turismo.
Posteriormente, en julio de 2010, la Comisión Europea publicó una Comunicación que busca mantener a Europa como el principal destino turístico del mundo, proponiendo consolidar el nuevo marco político unificado con una serie de iniciativas que deberán ser implementadas en estrecha colaboración con los representantes del sector.
Entre esas iniciativas cabría destacar aquí, por su originalidad y por los esfuerzos dedicados desde Turespaña, el Programa de promoción EDEN, cuyo objetivo, a grandes rasgos, es facilitar una red de intercambios de buenas prácticas entre regiones competitivas y sostenibles con el fin de fomentar la gestión turística sostenible.